La herencia recibida (I)
La región nororiental de China ha sido tradicionalmente conocida como Manchuria, la tierra de los manchús. De allí procedía la dinastía Qing (también llamada, lógicamente, dinastía manchú), que gobernó China entre 1644 y 1912. Manchuria –por cierto, un apelativo que en la China comunista ha caído en desuso para dejar paso a Dongbei o región nordeste– ha tenido una enorme importancia en la historia reciente del país. Allí comenzó, con el incidente de Mukden (el nombre manchú de la actual ciudad de Shenyang), la ocupación japonesa (1931-1945) y allí llegó también el principio del fin del régimen nacionalista del Kuomintang (KMT) de Chiang Kai-shek.






