Queridos lectores, suspendemos las publicaciones, como en años anteriores, hasta el 5 de Septiembre. ¡Feliz Verano!

La persuasión del artífice

Crear PDF de este artículo. Según la prescripción más refrendada, la novela necesita, si quiere postularse en el género policíaco, un crimen, una averiguación y un culpable. La acción puede implantarse en exóticos escenarios históricos o en improbables futuros, aderezar con metafísica, con desmesuras eróticas o con mucha sordidez psicológica; cualquier agregación es válida, siempre que se mantengan firmes esas tres patas. Y no deja de producir asombro –y no poca consternación– que tales sustentos, bien abonados, sean tan germinativos, hasta el punto de que este género constituye hoy el paradigma literario de mayor beneplácito. Raro es el escritor, en efecto, que descrea de su eficacia. Probablemente, como se ha repetido, su atracción resida en la capacidad de la novela

Leer más »

La sociología, a examen

Crear PDF de este artículo. Por lo visto, corren malos tiempos para la sociología. Un desorden intelectual desaforado, una fragmentación teórica lacerante y una confusión metodológica desconcertante dibujan un panorama ominoso en el que cuesta vislumbrar horizontes promisorios. Este penoso estado de cosas acarrea, por añadidura, un apocamiento institucional generalizado y una inanidad política creciente. La situación actual de la sociología es tal que ya no sirve caracterizarla con la manida fórmula de la crisis, a la que tantas veces ha recurrido el gremio. Y menos aún relacionarla con las condiciones sociales, políticas y económicas del contexto, que en principio se dirían muy favorables para el desarrollo de cualquier disciplina científica. Antes bien, los problemas mencionados hunden sus raíces en

Leer más »

Un edificio en ruinas

Una reivindicación del sentido de la institución universitaria española que no elude los graves problemas que afronta.

Leer más »

El economista manco

Crear PDF de este artículo. El panfleto es un género celebrado en Francia y despreciado en España. En Francia lo han cultivado los escritores más insignes: Frédéric Bastiat en toda su obra; Jules Michelet en Des Jésuites; Victor Hugo en Napoleon le petit; Émile Zola en J’accuse; Julien Benda en La trahison des clercs; Jean-Paul Sartre en Un essai sur la question juive; Jean-François Revel en La cabale des dévots, y Raymond Aron en Pladoyer pour l’Europe décadente, por citar los casos que vienen más a cuento. En el panfleto se defiende apasionadamente una causa (o se ataca una situación), apelando a las emociones del lector, ciertamente, pero también argumentando las tesis presentadas y aduciendo las pruebas relevantes. En la

Leer más »

Pepe el Dinamitero, o El Motín de la Pólvora Dos

Crear PDF de este artículo. Joseph Priestley (1733-1804) fue un maestro y predicador inglés que inventó la gaseosa (agua con CO2), aunque fue un suizo (relojero, por supuesto) llamado Jean Jacob Schweppe quien la comercializó. También, como otros antes que él, obtuvo en su laboratorio algunas muestras de oxígeno sin saber lo que era, pues fue Lavoisier quien se dio cuenta de que se trataba de un elemento importante y revolucionó la teoría química. Como su compatriota Newton, muerto un lustro antes de su nacimiento, Priestley ponía la ciencia al servicio de la religión, sosteniendo una teología sólidamente herética. Desgraciadamente carecía de la potencia matemática y de la capacidad teórica de su antecesor, por lo que no tenemos ninguna «ley

Leer más »

El cerebro fragmentado

Crear PDF de este artículo. El 2 de marzo de 1943, en el frente de Smolensk, la vida del soldado Lev Zasetski se rompió en fragmentos que nunca logró recomponer. Una herida en la región parietotemporal izquierda de su cerebro lo convirtió en una persona incapaz de comprender el mundo y a sí mismo. La mitad derecha de su cuerpo dejó de existir para él; podía distinguir las letras del alfabeto, pero ignoraba su significado; sabía que tenía una madre y hermanas, pero no recordaba sus nombres; era un estudiante universitario que ahora no podía sumar; oía perfectamente, pero no comprendía las frases más sencillas. La vida de este soldado, de nombre ficticio, fue seguida por el neurólogo Alexander R.

Leer más »

Últimas publicaciones

Reseñas