La edad de hierro
A finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, la doctrina estética predominante en la literatura española «supeditaba el arte a la política» elaborando obras que, a la postre, resultaban tanto «políticamente ineficaces» como «literariamente mediocres». Estos juicios –en transcripción literal– fueron expresados en 1967 por Juan Goytisolo, que anteriormente había sido uno de los defensores más radicales de la misma doctrina que con tales opiniones revisaba: un realismo entendido como socialista, con una visión del mundo superficial y maniquea. Sin embargo, en el año 1963 Antonio Martínez-Menchén había publicado Cinco variaciones, una novela que, dentro de los parámetros realistas, supuso una excepción notable frente a la simplificación, el sectarismo y la falta de matices que llevaba consigo






