
En un pueblo un niño, en un niño el mundo
Hay tantos libros como tipos de personas. Los hay que iluminan, los hay que destrozan y también los hay que aburren. Vallesordo pertenece a una categoría inusual: la de los libros que rescatan partes de nosotros mismos que creíamos perdidas para siempre en algún rincón de la memoria. No hay que confundirlo con esas obras que nos acercan a una realidad difícil de comprender o que nos muestran una perspectiva vital aún no contemplada. No. Vallesordo es un recuerdo destilado. Jonathan Arribas consigue traernos de vuelta a la infancia a través de la mirada de Nico, un niño que vive en un pequeño pueblo castellano llamado Vallesordo. Su mundo lo habitan Abuela, su madre, su padre, Tía Justi y algún que otro adulto más de carácter estricto y problemas complejos.






