
Republicanos antes que demócratas. La izquierda burguesa en la II República
La República nació el 14 de abril de 1931, sin efusión alguna de sangre, llevada en volandas por un intenso y genuino entusiasmo popular. Pero, para desgracia de los españoles, los políticos que le dieron forma no eran pragmáticos moderados ávidos de integrar en el nuevo régimen a todos los ciudadanos, sino idealistas intransigentes que, a diferencia de los hombres de la Transición, no deseaban construir una democracia parlamentaria en la que las diversas fuerzas políticas pudieran alternarse en el poder en el marco de una Constitución nacida del consenso de la amplia mayoría de la nación. Desde su punto de vista, expresado sin ningún disimulo durante años en sus escritos y sus intervenciones públicas, la República debía servir de cauce a una verdadera revolución llamada a convertir por fin en realidad lo que no había logrado el fallido Estado liberal decimonónico.






