La guerra de los Ochenta Años
Resulta tópico decir de ciertos autores y obras que no tienen buena fortuna. Pero no deja de ser cierto que hay casos así, y mucho me temo que éste sea uno de ellos. Se edita ahora, con quince años de demora, la que a mi entender constituye una de las obras fundamentales de la historiografía de los últimos veinticinco años, por lo que se refiere a nuestro entendimiento del siglo XVII. Como es una obra esencial, por grande que haya sido el retraso, no merece una bienvenida menos efusiva. De la escasa fortuna de autor y obra conviene decir algo ya mismo. No fue buena llegada la de Israel entre nosotros, habiendo entrado por una puerta que casi todos los






