ARTÍCULO

El mal trago de Obélix

 

Casi cuarenta años después de que la revista Pilote tuviera el inmenso acierto de publicar las primeras aventuras de la victoriosa aldea gala de Armórica, cuyos valerosos habitantes sólo temen que el cielo se desplome sobre sus cabezas, desde ese primer Astérix el Galo, han cambiado algunas cosas a pesar de que Abraracurcix todavía es el jefe, Asuranceturix el bardo es un encantador pelmazo y los romanos siguen estando locos. Los ingeniosos gags del ya desaparecido Goscinny perdieron gracia, al hacerse cargo de los guiones el dibujante Uderzo. Aun así, siempre es de agradecer la aparición de un nuevo álbum de la archifamosa serie, que, en esta ocasión, coincide con el centenario de del cómic moderno. El título alude a la glotonería del voluminoso Obélix, que, desoyendo los sabios consejos del druida Panoramix, bebe de la poción mágica (no hay que olvidar que se cayó en una marmita de pequeño y los efectos en él son permanentes), convirtiéndose primero en granito, como uno de sus menhires, y después en niño. Ni el olor de los jabalíes ni la bella Falbalá conseguirán hacerlo volver en sí. Tan sólo el ver a su inseparable Astérix en una situación de peligro le devuelve a la realidad, lo que demuestra que para Obélix la amistad es lo más importante del mundo. Pero ahí no acaba todo. Hay otra historia, la de los esclavos que buscan asilo en Armórica, cuyo jefe, Spartakis, es un calco del actor americano Kirk Douglas (no olvidemos que protagonizó Espartaco de Kubrick), a quien, por cierto, está dedicado este libro. Traducido a todos los idiomas y dialectos que uno quiera imaginar, y, al parecer, más popular en Europa que Tintín o Mickey, Astérix es algo más que un personaje, hasta el punto de que el ensayista inglés Theodore Zeldin lo inscribe en la tradición de Voltaire.

01/12/1996

 
ENVÍA UN COMENTARIO
Nombre *
Correo electrónico *
Su comentario *
 
 
 
 

Normas de uso
Los comentarios en esta página pueden estar moderados. En este caso no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita las descalificaciones personales, los insultos y los comentarios que no tengan que ver con el tema que se trata. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados.

 
Deseo mostrar mi email públicamente
 
He leído y acepto la cláusula de privacidad.
 
 
 
Por favor, para evitar el spam necesitamos que resuelvas la siguiente operación matemática:
5 + 3  =  
ENVIAR
 
 
OTROS ENSAYOS DE LOLA VELASCO
RESEÑAS

 

BÚSQUEDA AVANZADA

Te animamos a bucear en el archivo de Revista de Libros. Puedes realizar tus búsquedas utilizando los siguientes criterios.

Todas las palabras
Cualquiera
Coincidencia
ENVIAR


ENSAYOS ANTERIORES
RESEÑAS
 
  Apúntate a RdL
BLOGS
 
  Archivo RdL
 
Apoyan a RDL

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso.
Más información ACEPTAR