
La aldea perdida… y recuperada
Para la civilización occidental, los males de la humanidad tienen su origen mítico en la expulsión del paraíso. El recuento escueto de lo que pasó nos dice que algo hicieron antaño nuestros imperfectos ancestros que les acarreó la pérdida de la felicidad para verse obligados a abrazar, en su lugar, la pena, la penitencia y la penuria.






