
Ventisca
La montaña que habían escogido para subir hasta la cima apenas superaba los mil quinientos metros y su ruta no ofrecía muchas dificultades. Habían leído en los partes meteorológicos que bajarían las temperaturas y quizás caerían algunos copos de nieve, pero aparentemente no había riesgo de que su excursión se convirtiera en algo peligroso






