La okupación del partido demócrata (I)
Electoralmente 2016 fue un año aciago para el Partido Demócrata. Tras los triunfos del presidente Obama en 2008 y 2012 existía la impresión de que los demócratas habían comenzado un largo ciclo hegemónico y de que las elecciones de 2016 iban a revalidarlo. No fue así. Luego de una larga y alborotada campaña electoral, Donald Trump les aguó la fiesta y aún no se han repuesto. Hoy sabemos mucho más acerca de la personalidad del nuevo presidente y tan poco como entonces sobre sus convicciones políticas, pero a lo largo de aquellos meses parecía imposible que ese candidato a la medida de un reality show pudiera alzarse con el santo y la limosna.






