¿Es hora de amortajar a Donald Trump?
Los críticos del confinamiento concebido como única medida posible para evitar los estragos del virus no dejan de tener razón. En Estados Unidos la caída del PIB durante el segundo trimestre de 2020 (-32.9%) fue la mayor que se recuerda, pero quien más sufrió fue el consumo (-34.6%), dada la brutal reducción que confinamientos y cierres de empresas crearon en el transporte y las actividades de ocio, restauración y hostelería. Aunque el Congreso decidió dar luz verde a un aumento del gasto en transferencias a diversos sectores por cerca de tres billones de dólares, el declive de la economía en su conjunto fue muy superior. «Esas transferencias son insostenibles fiscalmente y el segundo trimestre muestra lo que sería una economía en manos de los políticos. Más transferencias sólo retrasarán y paralizarán la recuperación al hacer que muchos trabajadores se queden atrás».






