El arte de elegir
El 10 de junio pasado, el Congreso convalidó el Decreto-ley 20/2020 que establece el ingreso mínimo vital (Imv en adelante) como mecanismo para combatir la desigualdad y aliviar las condiciones de pobreza extrema. El legislador estima que un individuo está en situación de pobreza extrema si sus ingresos son inferiores al nivel de una pensión no contributiva (5538 euros anuales) y, por tanto, ese importe es la renta garantizada de un individuo; la ley define además los multiplicadores relevantes que han de aplicarse a esa renta individual para obtener los niveles de renta garantizada de cada unidad económica pluripersonal, según el número de adultos y de niños que la compongan. El Imv es el derecho de la unidad económica (individual o pluripersonal) a recibir una prestación por la diferencia entre la suma de sus recursos y el nivel de la renta garantizada que le corresponda.






