Conceptos (II)
Los niños japoneses no van al colegio tanto a aprender como a formarse. No importan los conocimientos que adquieran, lo que importa es con-formarse, no sólo como personas sino, sobre todo, como japoneses. El sistema escolar los adoctrina desde niños y produce jóvenes programados para ceñirse a esa manera suya tan propia de estar en el mundo. Además de kanji, desde pequeños se les enseña a comportarse al unísono. Desde la guardería se promueve que hagan todos lo mismo, en el mismo momento y de la misma manera; y así continuará en el colegio. Se espera que vistan igual, que actúen de maneras similares, hasta que lleven el pelo de un color determinado. Ya les contaba del colegio en Osaka que exigió no sé cuántas veces a una alumna que se tiñera de negro su pelo castaño.






