Del 11 al 17 de abril, la revista descansa por Semana Santa

Democracia Digital: el nuevo poder inaprensivo

A medida que pasa el tiempo, más conscientes somos de la compleja relación entre Internet y Democracia. Y aunque esto pudiera parecer una obviedad, lo cierto es que nos ha costado verlo. Habría que retrotraerse a aquel intempestivo 6 de junio de 2013, cuando el diario británico The Guardian se hizo eco de las revelaciones de Edward Snowden, el extécnico de la CIA que trabajó como consultor para la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos, desencadenando una convulsión global. Fue cuando perdimos la inocencia: pedir resguardo al Leviatán que controlaba nuestras vidas digitales, dijo Ulrich Beck, era como «poner al lobo a guardar las ovejas». Ese monstruo al que pedíamos la protección de los derechos individuales había extendido su poder de control con una profundidad y amplitud difíciles de captar hasta entonces. Vamos viendo ahora de qué manera la privacidad muere o, al menos, la conciencia sobre el valor de la misma. Crecientemente colonizados, hemos convertido nuestras vidas en una mercancía para el consumo público.

Leer más »

El entusiasmo como trampa

Al leer sobre el problema de los creadores o entusiastas actuales en este libro, premio Anagrama de Ensayo 2017, me he acordado de un texto que me dejó tocado de jovencito, en los años ochenta. En la antología Joven poesía española (1979) que publicó la editorial Cátedra, la poética de uno de los antologados, José Luis Jover, consistía en una lista de decenas y decenas de nombres de poetas en ejercicio entonces, al término de la cual decía: «Una sola cosa es cierta. Que somos demasiados». La conciencia de ser demasiados se ha multiplicado exponencialmente en estas cuatro décadas, debido sobre todo a Internet. Y este es uno de los aspectos de los que se ocupa la autora en su libro. Un libro que es de ensayo, pero que –intentaré explicarlo luego– puede leerse en parte como una novela. Una novela de tesis.

Leer más »

La realidad son realidades

Se sugiere en la nueva novela de Manuel Gutiérrez Aragón una disparidad entre historias contadas con imágenes móviles, videográficas, e historias escritas: «Cualquier historia leída y releída muchas veces termina por convertirse en una historia de amor. No así las que pasan en la tele, que permanecen inalterables cuantas veces se ven», apunta Valen, una de las protagonistas y narradoras de El ojo del cielo, y no sé si piensa en la profundidad de sentidos que puede proyectar sobre las palabras, en cada lectura, la imaginación de quien lee. «Algunas partes de esta historia las recuerdo bien, y otras me sorprenden como nuevas cuando las vuelvo a leer», dice Ludi Pelayo, otro de los personajes-narradores del cuento. La voz de El ojo del cielo es itinerante, casi una voz-cámara: se mueve entre cuatro personas, cambia de plano y de punto de vista, pero siempre parece empezar o desembocar en Ludi, el novio de Valen, casado y con dos hijas, que vuelve una y otra vez como narrador imprevisto.

Leer más »

Un europeísta convencido

Durante décadas, el género biográfico tuvo en nuestro país pocos cultivadores, dedicados los historiadores a desentrañar las estructuras económicas, demográficas y sociales, descuidando el valor intrínseco de la persona como artífice del proceso histórico. Esta postergación provocó la ausencia de monografías sólidas sobre muchos de los protagonistas de la historia contemporánea de España, un vacío que, poco a poco, va colmatándose. En efecto, y por fortuna, desde los años noventa, coincidiendo con una cierta crisis de las formulaciones marxistas de la historia, volvieron a los anaqueles de las librerías estudios biográficos de gran valor, una tendencia que continúa hasta nuestros días.

Leer más »