Un hayedo estrechamente vigilado
Gracias a Luis Gil, ingeniero de montes y miembro de la Real Academia de Ingeniería, he podido por fin visitar el Hayedo de Montejo, un hermoso espacio natural en avanzado estado de restauración, después de que en 1961 se prohibieran los usos a que fue sometido como dehesa durante siglos, el pastoreo y la agricultura de subsistencia, y de que eventualmente fuera declarado Sitio Natural de Interés Nacional.






