
Houellebecq contra la libertad
Michel Houellebecq ha generado tres clases de adictos: los tipos más bien à droite que se divierten leyendo maldades sobre los tipos más bien à gauche; los tipos à gauche, incluso très à gauche, apremiados por el deseo de saber lo que piensa la droite; y finalmente los adolescentes en busca de cochinadas. De cochinadas referidas al sexo, por supuesto. Pero el erotismo de Houellebecq es poco erótico. Reviste un carácter clínico, casi forense, y el adicto al género no se sentirá más estimulado por tal o cual pasaje escabroso que por La lección de anatomía de Rembrandt.






