Hitler, psicología de un supervillano
Aunque nos duela y nos cueste reconocerlo, Hitler ejerce una poderosa fascinación sobre la imaginación colectiva. Su reiterada aparición en el cine lo ha convertido en un supervillano casi tan irreal como Darth Vader o Fu Man Chú. En Malditos bastardos (2009), Quentin Tarantino se permitió la fantasía de desviar el curso de la historia, escenificando su muerte en un cine de París en compañía del repelente Goebbels. Ambos aparecen como dos seres grotescos y mentalmente inestables.






