Qué castigo
Cincuenta sombras de Grey es lo opuesto de una novela memorable, pero tengo para mí que la sufrida industria editorial la recuerda en sus oraciones a diario. Hace dos años, cuando me asomé por primera vez a las estadísticas comerciales para escribir un ensayo sobre el libro, se hablaba de cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.






