
Zapatero, al descubierto
Libro de aeropuerto: así, con un indisimulado tono despectivo, he oído calificar a algunos amigos, en su mayoría cercanos al Partido Socialista Obrero Español, la obra de Joaquín Leguina que me propongo comentar. Otros, de la misma disciplina partidaria, aunque menos piadosos –o, si se prefiere, más sectarios–, hablan pura y simplemente de ajuste de cuentas para expresar su convicción de que el autor no habría hecho otra cosa que destilar hiel por sus heridas, que serían las de quien se habría visto ninguneado por el dirigente del PSOE, al que convierte en blanco de sus críticas.






