La noche avanza
Conforme van pasando los años, se da la circunstancia de que los días van siendo más cortos y las noches más largas, y eso no depende de la estación en que nos encontremos, sino de que la dosis de oscuridad que acompañó nuestro nacimiento, allá en el claustro materno, va aumentando en nosotros poco a poco, a lo largo de nuestro tiempo, hasta convertirse en la mancha negra absoluta que es la muerte. El libro objeto de este comentario termina con la constatación del inexorable avance de la noche que supone la desaparición de los seres queridos, a raíz de lo cual se produce una desazón, un dolor, una soledad que va anunciándonos la sombría eternidad que nos aguarda al






