Los caminos de Proteo
Hay escritores que se dedican de manera íntegra (en cuerpo y alma) a la literatura. Se trata de seres excepcionales: parecen desasidos del mundo, absortos en la fragua de una obra que no necesita el oro falso de la admiración bovina. En la América Latina del siglo pasado destacaron tres autores inscritos en esta concepción absorbente de la imaginación creadora: José Lezama Lima, Octavio Paz y Jorge Luis Borges. El cuarto en la lista avanza venturoso en el entrecruce de los siglos XIX y XX: José Emilio Pacheco. Estos intelectuales son, en el más riguroso sentido de la expresión, hombres de letras. Adentrémonos en el árbol creativo del Premio Cervantes 2009. El libro con que Pacheco conquistó el Premio Aguascalientes






