
A propósito de «La Odisea de Nolan»
La tarde que fuimos a ver la Odisea de Christopher Nolan, un mes después de su estreno, el cine estaba casi vacío. Se conoce que ya había pasado su momento.
Para ponernos en situación, unos días antes vimos Troya, de Wolfgang Petersen, que también en su día hizo mucho ruido.
Soy más de la Ilíada que de la Odisea, por lo mismo que soy más del Quijote que del Persiles. La Odisea es a la Ilíada lo que el Persiles al Quijote: se diría que la Odisea y el Persiles están hechos de retales, retales de lujo, desde luego, pero cosidos de cualquier manera.







