Eugenio Fuentes: la ordalía de Joseph K.
Las ordalías sometían al juicio de Dios a los presuntos autores de un crimen, empleando distintos métodos de tortura para dirimir su inocencia o culpabilidad. Se estimaba que Dios acudiría en auxilio del inocente, librándolo del dolor y la muerte. Aparentemente, se trata de un asunto del pasado, pero lo cierto es que las ordalías persisten bajo distintas formas: tortura, linchamiento –real o virtual-, calumnia, marginación, estigmatización.






