Una vida entre libros
Algunos han especulado que el infierno se parece a un círculo. Todos los días son idénticos. Todo se repite. La rutina invade la vida. No hay espacio para lo inesperado e incierto. Si el infierno es así, yo vivo en él desde hace mucho tiempo, pero con una importante salvedad. Lejos de sentirme confinado en una prisión, experimento un júbilo que se aviva con la perspectiva de volver a vivir el mismo día una y otra vez. Solo me preocupa una cosa. Mi existencia no es un círculo perfecto. Un día se romperá. No pienso en las novedades que quizás se produzcan, sino en la irrupción de la muerte. Por desgracia, nuestra vida es una línea que se rompe antes






