La moda paleolítica (y II)
Según veíamos la semana pasada, existe una corriente de pensamiento ?o, cuando menos, un alineamiento de ideas? que emplea los hallazgos de la arqueología y la antropología más recientes para sostener una tesis que no tiene nada de novedosa: que la civilización ha empeorado nuestras vidas. Ya sostenía Rousseau que el derecho de propiedad con ella instaurado había dado origen a la desigualdad humana; el mito de la Arcadia, que glorificaba la vida pastoril, tiene un largo recorrido. La novedad es que el elogio de la vida paleolítica quiere justificarse científicamente y se pone en relación con parámetros sociales que nos son familiares: la desigualdad, la calidad de vida, la felicidad o incluso el fitness. Ya vimos cómo uno de nuestros más destacados paleontólogos señalaba que nuestros antecesores eran más delgados y más guapos. ¡Y sin pagar cuota de gimnasio ni gastar en cosméticos!









