
Con pocos, pero doctos libros juntos
He de reconocer que la primera reacción que me suscitó este libro fue de suspicacia, sospecha y desconfianza. En la sobrecubierta, una fotografía con un primer plano del autor y, rodeándola, una faja promocional que aludía a la última película de Jim Jarmusch, Paterson. Además, no paraba de darle vueltas al título: Poesía reunida. Sabía que William Carlos Williams había publicado durante cincuenta años de labor poética un número muy respetable de obras y la elasticidad semántica del término «reunida» originaba en mí cierta curiosidad e incertidumbre. ¿Cuánta de su poesía estaría «reunida» en este volumen? Los títulos seleccionados, ¿ofrecerían una visión general de su trayectoria literaria? Al consultar el índice, mis recelos aumentaron. Con «reunida», Lumen se refería sólo a cuatro obras, y tres de ellas ya habían sido publicadas con anterioridad en la misma editorial. Por lo menos, se trataba de una edición bilingüe. Pero dos hechos me llamaban positivamente la atención. El volumen no incluía Paterson (lógico, pues ya disponemos de una estupenda traducción en Cátedra); y no se trataba de una antología, modalidad de recolección ya ensayada por las editoriales Era, Visor y Alianza en el ámbito hispanohablante. Era imprescindible encontrar, si es que los había, el propósito y la pertinencia de esta publicación.









