El cardenal Cisneros, o el reformismo insuficiente
El cardenal Cisneros pudo agilizar la modernización de España, pero su impulso reformista desapareció con su muerte, sin dejar otro legado que la Universidad de Alcalá de Henares y la Biblia políglota. No sabemos casi nada de los años anteriores a su decisiva intervención en las cuestiones de Estado. Se desconoce el año de su nacimiento. Se especula que vino al mundo en 1436, pero no hay ningún documento que mencione su nombre hasta 1471, cuando el papa Pablo II le concede el arciprestazgo de Uceda. Viajó a Roma, pero se ignoran las fechas y lo que hizo durante su estancia. En 1484 ingresa en la orden franciscana. Aún se discute si la ceremonia se celebró en una modesta ermita –quizás en la del Castañar o en la de Salceda? o en el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo. En 1492, la reina Isabel lo nombró su confesor. En 1495 se convierte en arzobispo de Toledo y comienza su carrera política, que incluyó dos breves regencias. Dado que muere en 1517, su peripecia como líder político y religioso es relativamente breve y acontece en su vejez.









