Hagan sitio al pasado
En 1937, el director norteamericano Leo McCarey hizo algo peculiar: dirigió dos películas de signo opuesto en un solo año. Por un lado, la irresistible The awful truth, protagonizada por Cary Grant e Irene Dunne, una screwball comedy de tema matrimonial, más exactamente una de las «comedias de recasamiento» analizadas por Stanley Cavell en su conocido estudio sobre el subgénero: una pareja se divorcia y vuelve a casarse.






