El final del Paraíso
Releo los Nueve ensayos dantescos de Borges y me encuentro, sorprendido, que hay un enigma que Borges plantea e intenta resolver y que, inexplicablemente, no resuelve. ¿Por qué no lo hace? ¿Cómo es posible que no encuentre una solución que está ahí mismo, expuesta con radiante claridad? ¿Será, quizá, un enigma del tipo «carta robada», en el que el exceso de evidencia ciega el descubrimiento?






