De vidas ajenas
El chico de la última fila empieza con un matrimonio abstraído en monólogos cruzados. Ella, Juana (Olaia Pazos), una galerista de arte, se queja del mercantilismo actual; él, Germán (Miguel Lago Casal), un profesor de Literatura de instituto, lee en voz alta unas redacciones de sus alumnos, que le parecen pura incompetencia pese a la simplicidad del tema: «mi fin de semana». No del todo en broma, comenta que «los bárbaros ya están en nuestras aulas».






