
Werther se va con otra
En el octavo episodio de Curb your enthusiasm, Larry David, creador y protagonista de una serie en la que hace de sí mismo como el millonario cocreador de Seinfeld que lleva una ociosa vida en Los Ángeles, recibe la confidencia del novio de su cuñada Becky en plena reunión familiar: él quiere separarse de ella, pero no sabe cómo. En uno de sus despliegues de peligrosa sinceridad, Larry le aconseja: «Dile que no eres feliz. Eso nunca falla». Dicho y hecho: su cuñada es abandonada, termina por saberse que ha sido él quien ha contribuido a la ruptura, sigue el habitual desastre cómico. Pero lo cierto es que Becky sólo puede llorar y revolverse con impotencia contra Larry, porque nada puede alegar ante la razón esgrimida por su ya exnovio: él no es feliz y eso basta. ¡Faltaría más! ¿Quién no estaría de acuerdo? Si el objetivo del amor es hacernos felices, la ausencia de felicidad priva al amor de su sentido y justifica la separación.








