Del 11 al 17 de abril, la revista descansa por Semana Santa

Edgar Lawrence Doctorow: La gran marcha

El panorama de la novela es en la actualidad bastante azaroso. La novela que pudiéramos denominar «literaria», valga la redundancia, no parece encontrarse en su mejor momento de demanda lectora, mientras que se reeditan sin cesar simulacros ínfimos o pretenciosas revitalizaciones del folletín.Abunda un tipo de ficción novelesca que, sin rigor documental y menos preocupación formal o estética, entra a saco en lo histórico con la pretensión de desentrañar supuestos secretos tremebundos. Se dice que eso es un efecto de la democratización lectora, de la irrupción en el mundo receptor de la literatura de una inmensa cantidad de nuevos clientes, lo que, al parecer, puede ser muy beneficioso para el ámbito de los libros y la lectura. No me imagino

Leer más »

Ron Howard: El Código Da Vinci

En esta sección solemos relacionar cada película, cuando es el caso, con la novela en que está basada. No lo voy a hacer ahora por la sencilla razón de que no he leído la novela.Tengo algún prejuicio, ya lo sé. Contra todos o casi todos los best sellers, género este el más genuino de nuestro tiempo y el que hace las delicias de algunos editores mayores, cuya vocación ha encontrado por fin su destino: la venta masiva de papel impreso. Entendería, pues, que se me reproche ese vicio tan español de la descalificación a priori, más frecuente de lo deseado entre escritores. En mi descargo diré, sin embargo, que soporto mal la prolijidad narrativa, la acumulación de detalles innecesarios que

Leer más »

Ildefonso Falcones de Sierra: La catedral del mar

Toda novela ha de recibir la crítica que merece y la idea de merecimiento está indisolublemente unida a la intención que le dio vida, es decir, a la ambición con que se inició y se concluyó.Tanto si se trata de una apuesta de rigor literario extremo (véase el Ulises) como si es un sencillo entretenimiento (La posada de Jamaica), ambas despliegan un arte de seducción para atrapar al lector; es un arte –también un artificio– que exige un esfuerzo y que desea verse recompensado. En los dos casos mencionados, el autor, con su oficio y su talento, despliega su voluntad narrativa y se pone al servicio del relato, que sólo su audacia y sus recursos llevarán a buen puerto. ¿Es

Leer más »

Últimas publicaciones

Reseñas