A la sombra de Chaves Nogales

por Rafael Narbona

Un blog se parece a una cita semanal con un psicoanalista. Puedes hablar de todo lo que te inquieta, buscando esa catarsis que nos ayuda a convivir con nuestros demonios interiores. Condenas al que edita el texto a ser tu paño de lágrimas, pero como no ves su rostro de perplejidad o resignación, puedes desahogarte sin mala conciencia. Un blog puede ser un confortable diván, pero con la ventaja de que te ahorras las majaderías de la exégesis psicoanalítica. Hace años acudí a un psicólogo para aprender a manejar el duelo provocado por la pérdida de dos seres queridos. Se trataba de un argentino que utilizaba las claves hermenéuticas de Lacan. Intentó convencerme de que mi problema no era la incapacidad de aceptar las pérdidas, sino un miedo inconsciente a la vagina. «Piensa como un adulto y asúmelo», me dijo con voz de druida acostumbrado a ofrendar sacrificios humanos a viejas y primitivas deidades. Pensé como un adulto y sentí deseos de pegarle un puñetazo en su nariz de sabueso lacaniano, pero afortunadamente mi timidez me lo impidió. Eso sí, dejé de ir a su consulta y empecé a escribir. No sé si adopté la decisión adecuada, pero lo cierto es que me ha llevado hasta aquí.

Libros del Asteroide acaba de publicar en cinco volúmenes la obra completa de Manuel Chaves Nogales. Se trata de una bella edición con una caja y prólogos de Antonio Muñoz Molina y Andrés Trapiello. Creo que no se trata de una simple novedad editorial, sino de una valiosísima contribución a la convivencia democrática y la clarificación del pasado. El prólogo de A sangre y fuego (1937) se ha convertido en el manifiesto de esa Tercera España que no pudo ser. Una España donde los adversarios no se enfrentan a garrotazos. Una España abierta, dialogante y plural, sin odios cainitas ni rencores atávicos. Chaves Nogales se enfrentó con la misma determinación a fascistas y comunistas, lo cual le costó que ambos bandos lo incluyeran en las listas de candidatos a ser fusilados. Se negó a transigir con cualquier forma de violencia, un lujo tal vez excesivo para un país donde la discrepancia se interpreta como una agresión. Afirmó que un revolucionario siempre le pareció tan peligroso como un reaccionario. Señaló que París -y no Moscú o Berlín- debía ser el faro de la civilización europea, con su tradición de tolerancia, pasión por la cultura y amor a la libertad. Cada vez hay más voces que reivindican el legado de Chaves Nogales, pero lo cierto es que ha vuelto a circular por nuestro país la retórica incendiaria de los años 30, cuando se empleaban los términos «fascista» o «rojo» para señalar al rival, sin ocultar que se fantaseaba con su desaparición. No se puede decir que estás a favor de la economía libre de mercado sin que te acusen de fascista. ¿Por qué el capitalismo suscita tanto odio? Se me ocurren muchas cosas indeseables dentro de la economía de mercado: los monopolios, la competencia desleal, el fraude fiscal, los salarios raquíticos, las grandes desigualdades. Sin embargo, nada de eso es la esencia de la economía de mercado, sino la perversión de una fórmula que ha creado riqueza, oportunidades y progreso. Los monopolios y el fraude fiscal son juego sucio. Atentan contra la libre competencia y la innegociable solidaridad con el mantenimiento de las instituciones. Los impuestos se concibieron como un mecanismo redistributivo que garantiza logros irrenunciables, como la educación pública, la sanidad universal o las pensiones.

¿Qué es el capitalismo? ¿Solo Bill Gates? Creo que no. Es una forma de organizar la economía donde se vende y se compra dentro de unas reglas. Capitalista es mi amiga Gloria, que tiene un pequeño comercio en un pueblo de las afueras de Madrid. El establecimiento –herbolario y floristería- ya tiene más de una década de existencia. Sobrevivió a la crisis de 2008 y ha generado un puesto de trabajo. Gloria ha decorado con exquisito gusto su tienda. Solo vende plantas y ramos de flores cuidadosamente seleccionados. También vende productos veganos y objetos de regalo. Para muchos vecinos es un lugar de encuentro, donde se puede charlar en un clima acogedor y relajado. Capitalista es mi amigo Julián, un joven rumano con una tienda de fruta. Lejos de vender cualquier cosa, escoge minuciosamente las piezas. Los precios son más altos, pero la calidad es muy superior a la de una frutería convencional. A veces, organiza degustaciones, invitando a refrescos o una copa de vino. Capitalista es mi amigo Alberto, un maestro encuadernador que transforma e imprime belleza a los libros con su sabiduría de viejo artesano. Antes de la crisis, llegó a tener cuatro empleados. Ahora sobrevive a duras penas. La culpa de sus estrecheces no es del capitalismo, sino de la creciente indiferencia por el libro. Casi nadie está dispuesto a pagar treinta euros por una encuadernación en piel y tela. La desaparición de los pequeños comercios constituye una tragedia, pues su aportación a la vida comunitaria es esencial. En Alcalá de Henares, había una tienda de paraguas donde hace unos años adquirí un modelo precioso de color lila y con una bonita empuñadura de madera. Desgraciadamente, cerró porque las ventas marchaban fatal. Cuando necesité otro paraguas, tuve que acudir a una gran superficie y todos los modelos eran francamente insulsos.

Yo no advierto nada perverso en la economía libre de mercado, siempre que esté regulada por leyes justas y transparentes. Hay desigualdades legítimas, basadas en el mérito y el esfuerzo, y desigualdades ilegítimas, como las que son fruto del tráfico de influencias, la competencia desleal o la corrupción. Una fiscalidad progresiva es necesaria para garantizar los servicios básicos y las medidas de protección social, pero una política económica que se limita a subir los impuestos conduce al desastre. La riqueza de un país depende de su actividad comercial y empresarial. La mejor política social es crear empleo. Al margen de eso, se deben adoptar medidas solidarias para atender a los que se quedan fuera, a los que por un motivo u otro soportan cuadros de precariedad, pero ese deber no se circunscribe solo a las instituciones. Los particulares también deben ser generosos. Siempre hay alguna persona cercana que necesita ayuda material o emocional. También existe la posibilidad de realizar voluntariado. No son pocos los que desprecian esas iniciativas, afirmando que solo son limosnas, caridad y no justicia. Los que razonan de ese modo me recuerdan a mis compañeros marxistas -o maoístas- de la Facultad de Filosofía. Se llenaban la boca de palabras como «revolución», «proletariado» o «utopía» mientras se ponían ciegos a porros, burlándose de los voluntarios de las parroquias. A veces lo hacían en los jardines de la universidad, bebiendo al mismo tiempo cerveza o Coca-Cola (maldita bebida capitalista). Cuando terminaban sus pequeñas asambleas populares se levantaban dejando el césped lleno de inmundicias que recogerían esos trabajadores a los que exaltaban como la espuma de un porvenir sin propiedad privada ni clases sociales. Algunos de esos cantamañanas han llegado al Congreso y se mantienen fieles a su estilo, predicando una cosa y haciendo la contraria.

Chaves Nogales defendió la legalidad republicana. Creo que hoy defendería la legalidad constitucional, que incluye la unidad territorial de España y la monarquía parlamentaria. No le gustaría escuchar a políticos con cargo de vicepresidente del gobierno hablando de «asaltar los cielos», ni referirse a la Constitución del 78 como un «papelito», una expresión acuñada por una organización terrorista de infausta memoria. Cronista de la sublevación de Asturias, Chaves Nogales no ocultó su indignación por el levantamiento minero: «Ni siquiera durante la gesta bárbara de los carlistas hubo tanta crueldad, tanto encono y una tan pavorosa falta de sentido humano». Los sublevados asaltaron los comercios, mataron a sus propietarios y confiscaron sus bienes. Al poco tiempo, surgieron los problemas de abastecimiento. Sin víveres, la población deambulaba hambrienta entre ruinas. Aquella tragedia fue el primer capítulo de la Guerra Civil, que estalló dos años después.

Chaves Nogales se definía a sí mismo como un «pequeño burgués liberal», lo cual le convertía en un paria en la España de 1936 y me temo que también en la de hoy en día, donde el radicalismo se ha apoderado de la vida política. Ser liberal significa apostar por el diálogo, aceptando la posibilidad de que el otro tenga razón. Un liberal jamás recurrirá a la violencia. Alérgico a la épica revolucionaria, sabe que la dictadura del proletariado solo es una máscara del totalitarismo, no un ideal emancipador. El liberalismo irrita al conservadurismo intransigente, pues considera al individuo más importante que al rebaño. El fascismo y el comunismo exaltan lo colectivo, despreciando a la persona. El liberalismo siempre es «personalista» y no es incompatible con una socialdemocracia templada y dispuesta a firmar pactos de Estado en los momentos de crisis. El aprecio por la persona implica necesariamente solidaridad con los más débiles y vulnerables.

¿Habría defendido Chaves Nogales la monarquía parlamentaria? Pienso que sí. No habría podido evitar la consternación ante los escándalos económicos que han salpicado a la institución, pero sabría que es un imprescindible muro de contención frente a las tendencias disgregadoras del separatismo. En los países del norte de Europa, los más avanzados en libertades y derechos sociales, hay monarquías parlamentarias que aportan estabilidad y continuidad. Quizás la infanta Leonor logre renovar la corona, aportando frescura y cercanía. Siempre he creído que España será un país moderno y democrático mientras conserve su unidad territorial, mantenga –con las correcciones y adaptaciones necesarias- su Constitución y funcione como una economía social de mercado. Es decir, mientras siga en pie el denostado régimen del 78, que ha proporcionado décadas de prosperidad y convivencia pacífica. Desde esta modestísima trinchera, aportaré mi granito de arena para que sea así y no dejaré de utilizar este blog como diván para soportar las toneladas de estupidez e indignidad que el nacionalismo y el populismo seguirán vomitando sobre nuestro día a día. Si las cosas se ponen feas, siempre me quedará el consuelo de exiliarme en Syldavia, una monarquía parlamentaria donde el sentido común y la libertad aún perviven con discreto heroísmo. 

01/12/2020

 
COMENTARIOS

Javier Martín 01/12/20 11:58
Inmensa alegría leer las opiniones de esta entrada. Todavía hay esperanza para esta España que estamos viviendo.

Genaro García Mingo 01/12/20 16:05
¿Dónde exiliarse?¿A Syldavia o a Los Dópicos, capital de la república de San Teodoros? Lo que más me gusta de Syldavia es su rey, trasunto posible de nuestro Alfonso XIII de finos bigotes y vistosos uniformes. Está muy bien desahogarse, es muy necesario, coincido plenamente con usted en que sin duda es mejor hacerlo escribiendo que pagando una consulta. Ruego por esa misma razón, el desahogo, su indulgencia para lo que sigue.
Con el paso del tiempo y de las lecturas cada vez creo menos en eso de la tercera España que me parece una ocurrencia simpática, pero que no pasa de ahí. La sensación que yo tengo es simplemente que en España la historia se repite, esta vez en un contexto internacional de hundimiento general de la vieja civilización europea. Los efectos de la descristianización general empiezan a percibirse por todos lados.
Y en cuando a España, pues el sistema del 78, con muchos defectos, iba funcionando, pero estaba muy claro que necesitaba muchas correcciones para enderezar un rumbo desde hace años orientado hacia el abismo: Partidocracia corrupta, falta de representatividad política, reinos de taifas autonómicos, ley electoral nefasta, predominio de minorías separatistas, importancia determinante del terrorismo en la vida política nunca resuelta, anomia galopante, persecución del español, empobrecimiento de la clase media, peso excesivo del sector público con deuda y déficit galopantes a la manera argentina, la falta de pluralidad de los medios de comunicación, el envejecimiento de la población, el progresivo deterioro del tejido social, la destrucción de familias, el aborto, el paro, la eutanasia a la vista, etc. El régimen del 78 sin duda vino acompañado de prosperidad, pero llevaba dentro muchos males y el balance es preocupante. Porque no hemos llegado a la situación de hoy por casualidad, ni de repente. Esto lleva gestándose años, mientras todo el mundo ponía parches calientes a las barbaridades que íbamos viendo (desde los crímenes de la ETA a la persecución del español en España).

Genaro García Mingo 01/12/20 16:05
En lugar de la reforma que nunca se atrevió a llevar a cabo del PP, con dos inmensas mayorías absolutas que para eso de le dieron, el 11-M nos trajo a Zapatero y Zapatero trajo consigo la izquierda de 1934. Es así de triste, la misma. Y no cabe la excusa de que la trajo para responder a una persecución fascista o a la opresión de la derechona. No había tal. Fue como durante la II República. Para la izquierda, la II República debía ser de izquierdas o no ser. Ganó la derecha en el 33, contra ese triunfo se organizó el golpe del 34 en toda España, aunque fuera más virulento en Asturias. Y ahora, nuevamente estamos en lo mismo, con los mismos actores: izquierda radicalizada, socialistas, comunistas y separatismos totalitarios de todo pelo con el brazo político de ETA a la cabeza, todos ellos a la caza de España y de nuestra convivencia. Es así de triste.
Uno de los fallos más graves del sistema del 78 fue sin duda inspirarse en la II República y propiciar la ausencia de una verdadera derecha. El PP no lo ha sido nunca, sólo ha sido el partido turnista de un reparto oligárquico del poder, a la manera del siglo XIX. Cargado de complejos fue además cediendo todo el terreno cultural a nuestra paupérrima izquierda, hasta el punto de que verdades obvias (como por ejemplo la carga de asesinato en masas del comunismo) no se pueden decir hoy en voz alta sin oponerse al oprobio oficial y que el famoso páramo cultural empieza a parecer más propio de esta etapa que de aquellos cuarenta años tan vilipendiados.
Lo de acudir al liberalismo -palabra polisémica dónde las haya- yo lo entiendo por su parte como un reflejo para buscar refugio ante el panorama que tenemos encima, bajo algún techo habrá que cobijarse. Sin embargo, liberalismo y libertad no son exactamente lo mismo. El liberalismo no deja de ser una ideología, con todo lo que ello implicado de interpretación sesgada y limitada de la realidad y un concepto del hombre basado en la libertad negativa que hace de nosotros mismos el centro y medida de todas las cosas. Mientras hubo una sociedad tradicional, heredera del cristianismo, que logó mantenerse en pie, el liberalismo pudo implantarse, sujeto y amparado por creencias que no habían desaparecido del todo y que daban lugar a sociedad que no habían perdido ni estructuras ni sentido común. Se da la paradoja de que el liberalismo ha podido implantarse en Europa al amparo de un mundo tradicional al que ha ido lentamente destruyendo. Hemos llegado al punto en que, al nacer, el españolito de hoy pronto pasará unos años mirándose el ombligo para dilucidar si es hombre o mujer, porque ni eso tendrá ya claro. No vayamos entonces a pedirle que luche por un premio Nobel o por su patria.

Rafael Narbona Monteagudo 01/12/20 17:45
Estimado Genaro: Me parece muy bien que se desahogue, pero le recomiendo que piense en exiliarse conmigo en Syldavia. Es un destino mejor que Los Dopicos. Ya sabe que la República de San Theodoros es una dictadura. Le digo que piense en exiliarse porque sus razonamientos -aunque impecables desde el punto de vista intelectual- son incorrectísimos desde el punto de vista del canon ideológico dominante. No sé hace dónde va España, pero las perspectivas no son buenas. Siempre nos quedara Syldavia. Yo ya he preparado la maleta, incluyendo en mi equipaje los álbumes de Tintín, las obras de Chesterton y los diarios y ensayos de Jiménez Lozano. Necesitaré alimentar el espíritu, sino no quiero sucumbir a una melancolía crónica. Un abrazo.

Rafael Narbona Monteagudo 02/12/20 09:42
Necesitaré alimentar el espíritu, si no quiero sucumbir a una melancolía crónica. Un abrazo.

Malditas erratas.

Yolanda Arencibia 02/12/20 14:48
Rafael: apúntame en la lista de los que nos refugiaremos en Syldavia. Cuento con Tintín y el resto. Yo aportaré la segunda parte del Quijote y -claro- Galdós. Ah! Y La Consagración de la Primavera!

Rafael Narbona Monteagudo 02/12/20 20:46
Querida Yolanda:

Tu presencia en Syldavia sería un irresistible razón para exiliarse en esa simpática monarquía. Creo que eclipsarías al resto de los que nos reuniríamos allí, incluida la Castafiore.

Un abrazo, amiga

Rafael

Genaro García Mingo 02/12/20 21:24
Le agradezco mucho don Rafael que me acepte con destino a Syldavia. Lo he pasado muy bien con sus entradas tintinólogas que son magníficas. Como a Jiménez Lozano ya lo lleva usted yo meteré en la maleta los escritos del pintor Solana y a Cunqueiro, con el Quijote y Galdós que aporta doña Yolanda la biblioteca va a ser estupenda. Un cordial saludo.
(Me preocupa un poco que pueda venir el ruiseñor de Milán, ¿No podemos mandarla a Borduria con Sponz?)

Jose L. Pérez Soengas 03/12/20 12:52
Porfa, yo también quiero ir.., me lleváis con vosotros/as??.

Manuel López Rosas 04/12/20 01:12
Buen viaje, no se dónde está Sildavia (puede ser que haga una búsqueda), pero tal como aparece la decisión común anunciada, me parece que podré continuar leyendo a Narbona y sus amigos, en estas latitudes, en los comentarios
-de-blog, que seguramente se enriquecerán con la conversación de los participantes que parece harán un nutrido y valioso grupo.

Por cierto, pueden continuar preparando las decisiones previas a ese viaje, en caso de que lo realicen. :-)

SONAMSHARMA69 12/12/20 10:17

Looking for Indian Udaipur mature call girls

VIP Udaipur call girl Female Most Attractive Independent Escort Service In All Rajasthan That Can Make Every Moment You Spend With Me Full Of Pleasure.In Call & Out Call Escort Service in Udaipur 24×7 Anywhere anytime. Call Only Real And Decent Person Only. All the girls present in our agency are top most call girls for high-class people.

udaipur call girl

Rajendra Place escorts 12/12/20 12:32
Check how to get a sexy call girl in Rajendra Place by helping Rajendra Place escorts. In order to present our esteemed clients with an enjoyable second, we are constantly arriving at the agency. There may be an explanation for your visit to Rajendra Place, yet to cater to your friendship needs, we offer you the service of Rajendra Place Escorts.
Rajendra Place escorts
Rajendra Place Escorts
Rajendra Place Escorts

안전놀이터 23/12/20 03:30
First of all, thank you for letting me see this information. I think this article can give me a lot of inspiration. I would appreciate 먹튀검증 if you could post more good contents in the future.

Jenny Jhonson 04/01/21 13:28
A phenomenal article you shared to us. Much obliged for all the extraordinary data which you have advised to us in this article.
Call Girls in Bangalore"

ENVÍA UN COMENTARIO
Nombre *
Correo electrónico *
Su comentario *
 
 
 
 

Normas de uso
Los comentarios en esta página pueden estar moderados. En este caso no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita las descalificaciones personales, los insultos y los comentarios que no tengan que ver con el tema que se trata. Los comentarios que incumplan estas normas básicas serán eliminados.

 
Deseo mostrar mi email públicamente
 
He leído y acepto la cláusula de privacidad.
 
 
 
Por favor, para evitar el spam necesitamos que resuelvas la siguiente operación matemática:
1 + 4  =  
ENVIAR
 
 

 

BÚSQUEDA AVANZADA

Te animamos a bucear en el archivo de Revista de Libros. Puedes realizar tus búsquedas utilizando los siguientes criterios.

Todas las palabras
Cualquiera
Coincidencia
ENVIAR


ENSAYOS ANTERIORES
RESEÑAS
 
  Apúntate a RdL
BLOGS
 
  Archivo RdL
 
Apoyan a RDL

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso.
Más información ACEPTAR