Andrew Jackson visita Barcelona
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

En el tercer volumen de su formidable tetralogía sobre el final de la Primera Guerra Mundial y el fracaso de la revolución espartaquista en la Alemania de finales de 1918, escrita con cierta ventaja retrospectiva en la segunda posguerra mundial por Alfred Döblin, se nos relata el viaje del presidente Woodrow Wilson a Europa. Dispuesto a impulsar la creación de la Sociedad de Naciones, Wilson se dirigía en barco ‒el George Washington‒ a Brest, desde donde viajaría a París, rumiando las decisiones que habrían de tomarse para evitar el estallido de una nueva guerra europea. El escritor alemán inserta en este pasaje un breve repaso por la historia de Estados Unidos, empezando por el Mayflower y la fundación de Plymouth, y siguiendo con la Declaración de Independencia y el preámbulo de la Constitución. El origen de la guerra civil es descrito de manera sucinta: «Más tarde, no toleraron que una parte se separara de ellos». Y como prueba de ello trae a la novela las palabras que Andrew Jackson dirigiese a Carolina del Sur en 1832, con motivo de la llamada «crisis de la anulación», derivada de un conflicto legislativo entre ese Estado y el gobierno federal.
Leer más

John Ford: La legión invencible
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

La legión invencible (She Wore a Yellow Ribbon, 1949) es un western, pero su trama se desliza en muchas ocasiones hacia la comedia y el melodrama. Segunda entrega de la trilogía de la Caballería, escoge como punto de partida el desenlace de Fort Apache (1948), donde el teniente coronel Owen Thursday (Henry Fonda), ávido de gloria, conduce a sus hombres a una masacre, atacando a los apaches de forma temeraria e irresponsable. Es evidente que la derrota de Thursday se inspira en la batalla de Little Bighorn, pero mientras que en Fort Apache se cuestiona el mito de un Custer heroico y abnegado, en La legión invencible se respeta el hito legendario, descartando cualquier atisbo de crítica. Eso sí, la épica acontece fuera de campo, creando la sensación de no pertenecer al mundo real, sino a esa mitología tan ilusoria como necesaria para forjar el espíritu de una nación.
Leer más

Abajo el tirano
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Desde luego, no es habitual que el periódico de referencia de una vieja democracia publique un artículo anónimo dando voz a la resistencia interior contra un presidente electo. Pero es lo que sucedió la semana pasada en Estados Unidos, cuando The New York Times publicó una op-ed sin firma que justificó como el cumplimiento del deber de servicio público a la nación. El asunto, que ha causado el previsible revuelto en la opinión pública norteamericana, plantea algunas cuestiones interesantes sobre el ejercicio del poder democrático; cuestiones que sólo parecen poder abordarse con garantías si se toma cierta distancia respecto del objeto de análisis. Arremeter contra Trump es reconfortante, pero no ayuda necesariamente a pensar mejor.
Leer más

John Ford: Fort Apache
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Hay victorias amargas y derrotas épicas. Según los historiadores, el tribuno romano Escipión Emiliano lloró sobre las ruinas de Cartago mientras citaba un verso de la Ilíada que profetizaba la destrucción de Troya. No pensaba en Troya, sino en Roma, cuya caída presentía en un momento indeterminado –pero quizá no muy lejano− del porvenir. Su triunfo no le había nublado la vista hasta el extremo de olvidar la fragilidad de todas obras humanas, incluidas las más colosales. George Armstrong Custer, teniente coronel del Séptimo Regimiento de Caballería de los Estados Unidos, careció de esa clarividencia, que deja abierta la puerta al fatalismo. Pensó que derrotaría con facilidad a las tribus acampadas en Black Hills, añadiendo un nuevo hito en la historia de un genocidio. Su arrogancia le costó la vida y la aniquilación de su destacamento. Sólo un caballo, «Comanche», sobreviviría a la masacre. Caballo Loco y Jefe Gall desplegaron una enorme habilidad táctica, dirigiendo eficazmente a sus guerreros contra unas tropas que sucumbieron al pánico apenas descubrieron su inferioridad numérica y la incompetencia estratégica de sus oficiales. La derrota sufrida por los blancos cerca de Little Bighorn, un pequeño río de Montana, adquirió de inmediato una dimensión épica.
Leer más

La otra Generación del 27 (I)
Rafael Núñez Florencio - MORIRSE DE RISA

El 5 de junio de 1983, José López Rubio leía su discurso de ingreso en la Real Academia Española. El título de su disertación era el que encabeza este artículo. La conferencia fue editada, como era usual, por la propia Academia y, por tanto, el opúsculo puede consultarse en una buena biblioteca, como la Biblioteca Nacional, puede adquirirse en librerías de segunda mano –si se encuentra, claro– o, lo que es más fácil de todo, puede descargarse en la página web de la institución. Tras las palabras protocolarias de rigor, el nuevo académico aludía directamente a lo más llamativo de su discurso, que era precisamente el susodicho título. Con la integridad propia de una persona de talante exquisito, lo primero que hacía López Rubio era reconocer que el marbete no era de su invención: «Hace ya algún tiempo, mi admirado y querido Pedro Laín Entralgo [...] publicó en un semanario estas líneas: “Hay una Generación del 27, la de los poetas, y otra Generación del 27, la de los ‘renovadores’ –los creadores más bien–, del humor contemporáneo”». 
Leer más

Impaciencia democrática
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Dentro de un par de meses llegará a los cines españoles BlacKkKlansman, la última película del cineasta norteamericano Spike Lee, que tan buena acogida recibiese en el pasado Festival de Cannes. Tiempo habrá de volver sobre esta pieza de género policial que narra una asombrosa historia real: la infiltración de un agente de policía negro en el Ku Klux Klan de Colorado Springs en la década de los setenta. Al igual que ha hecho en otras ocasiones, Lee enmarca la ficción con imágenes documentales: si Malcolm X se abre con imágenes de la brutal paliza policial a Rodney King que provocó los disturbios raciales de Los Ángeles en el verano de 1992, en esta ocasión son las manifestaciones ultraderechistas de Charlottesville del año pasado las que sirven como apostilla a la narración. Y también aquí, como hiciera en la sobresaliente Bamboozled, Lee reflexiona sobre la representación de la negritud en el cine clásico y su influencia sobre los estereotipos raciales: de El nacimiento de una nación a Lo que el viento se llevó
Leer más

La Resistencia
Julio Aramberri - GIROSCOPIO

La victoria de Donald Trump en 2016 se les atragantó a millones de estadounidenses. Aunque se han atiborrado de bicarbonato, los partidarios de Hillary Clinton y los demócratas no han conseguido superar la indigestión. Tampoco muchos republicanos –la facción Never Trump dejó el partido incluso antes del desenlace– afligidos por el mismo mal.

La mayoría sigue sin reponerse. De las grandes cadenas de televisión no puedo hablar, porque no las frecuento, pero la lectura diaria de The New York Times o The Washington Post es una zambra. La Administración Trump es tramposa, mentirosa, carente de principios: un sindiós de todos los males sin mezcla de bien alguno. 
Leer más

Tim Robbins: Dead Man Walking
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Cuando veo una película, intento prestar atención a los aspectos formales, como la dirección, la fotografía, el formato, la iluminación, los tipos de plano, los encuadres, el montaje, pero con Dead Man Walking (Tim Robbins, 1995) el relato me atrapa de tal manera que olvido la perspectiva crítica. Profundamente conmovido por la historia, sólo me quedo con en el dolor de las víctimas y sus familias, el coraje y la clarividencia de la monja católica Helen Prejean, la ofuscación moral del asesino y la cruel inutilidad de la pena de muerte. La hermana Prejean entiende que la mirada genuinamente cristiana no se fija tanto en el pecado como en el sufrimiento. El dolor es una experiencia individual, pero el grito de las víctimas nos incumbe a todos. En muchas ocasiones, la hermana Prejean ha aclarado que asiste a los reos condenados a la pena capital para ofrecerles compañía, consuelo, alivio, y no para aleccionarles o instigarles sentimientos de culpa: «Mi trabajo con los presos que están en el corredor de la muerte es acompañarles; no aconsejarles ni convencerles de que preparen su alma… No, es sólo acompañarles; como una hermana, como una amiga».
Leer más

Lo cómico: una perspectiva francesa
Rafael Núñez Florencio - MORIRSE DE RISA

Confieso que el epígrafe que antecede responde de un modo no muy preciso a lo que quiero desarrollar en los párrafos siguientes y me he decidido por él más como resultado de la exclusión de otros que por su propia virtualidad. El título que me salía de manera más directa y espontánea era el de «humor francés», que tampoco era del todo exacto, pero que parece más sencillo y natural. Lo que pasa es que eso de ponerle calificativos nacionales al humor me suena a ensayismo esencialista, dar nuevamente la matraca del ser nacional, los caracteres de los pueblos y toda esa literatura que, por cierto, es tan refractaria a la risa como Drácula a los ajos. Y de paso, ya que estamos en ello, ¿existe o tiene algún sentido hablar de un humor específico de algunas naciones? A mí, la verdad, eso de hablar de humor francés me genera serias dudas, pero no es menos cierto que hablamos con naturalidad de humor británico y todos creemos entender perfectamente qué queremos decir con ello.
Leer más

La extraña pareja
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Entre algunos de nuestros novelistas se ha puesto de moda afirmar que todo es ideología y nada, de hecho, puede decirse fuera de la ideología. Esos mismos novelistas se sentirían, sin duda, escandalizados si se les comparase con Donald Trump. Pero, en realidad, no son tan diferentes: donde uno dice «todo es ideología», el otro grita «Fake news!». Porque, si todo es ideología, ¿cómo distinguir la verdad de la mentira? En esa aparente paradoja se resume el problema que plantea la relación entre posverdad y posmodernismo. Se trata de una relación cuando menos sospechosa, en la que se han detenido con más o menos empeño quienes últimamente tratan de esclarecer qué es y de dónde viene la posverdad. Yo mismo he identificado, en mis trabajos sobre el tema, tres grandes factores para explicar su aparición: el filosófico, el tecnológico, el afectivo. Y quisiera aquí aislar, dentro del primero de ellos, el factor posmoderno.
Leer más

Apúntate al boletín de Revista de Libros
ENSAYOS ANTERIORES
Revista de libros en Papel 199
RESEÑAS
 
  Apúntate a RdL
 
  Archivo RdL
 
Patrocinadores RDL

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso.
Más información ACEPTAR