César Antonio Molina: el poeta en la polis
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Platón expulsó a los poetas de la Ciudad Ideal. Las ensoñaciones líricas estorban cuando pretende trasladarse a la política el ideal geométrico. Una imaginación que no somete su vuelo a los dictados del poder constituye una amenaza para el Estado. César Antonio Molina es un poeta y un firme partidario de las sociedades libres, abiertas y tolerantes. En la imaginaria república de Platón –una utopía autoritaria–, resultaría tan molesto como un tábano y no tendría otras opciones que el exilio o la cicuta. Afortunadamente, vivimos en una polis democrática donde puede alzar su voz sin miedo. En Las democracias suicidas y otros textos de política, César Antonio Molina ejerce sus derechos de ciudadanía, expresando sus opiniones, sin aceptar otra tutela que la de María Zambrano, Manuel Azaña, Roberto Calasso, Hannah Arendt, Tzvetan Todorov, Vladimir Jankélévitch o Isaiah Berlin. 
Leer más

No enseñar al que no sabe
Rafael Núñez Florencio - MORIRSE DE RISA

«En esta época se creó la Santa Inquisición, también llamada Congregación del Santo Orificio». «Cristóbal Colón firmó con los Reyes Católicos las Capitulaciones de Santa Fe, por las que el cien por cien de las riquezas encontradas sería para los reyes y el resto sería para Colón». «Todos heredamos características de nuestros padres: el color de los ojos, la estatura, la edad». «La etnia de los eslavos procedía de las tropas de Alcanfor». «La escultura románica estaba hecha de piedra y es muy pobre, ya que no tienen ni autores. Lo más importante es el hieratismo (ausencia de rostro en la cara)». «En primavera los afluentes del Nilo crecían y hacían desbordar el río a causa de las lluvias amazónicas».
Leer más

Libertad, pero, ¿cómo?
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Hace unos días, gracias a la excelente labor que el Cine Albéniz lleva a cabo en la ciudad de Málaga, tuve ocasión de volver a ver El intendente Sansho. Se trata de una de las películas más emblemáticas de Kenji Mizoguchi (aunque ahora hay que escribirlo al revés: Mizoguchi Kenji), en excelente versión restaurada bajo el impulso –entre otros– de ese incansable fijador de esplendores clásicos que es Martin Scorsese. Estrenada en 1954, la película toma astutamente su título de un personaje secundario pero decisivo en la desgraciada biografía de sus protagonistas: el señor feudal que mantiene en condiciones de esclavitud a dos jóvenes que años atrás habían sido separados de su madre, también miembro de una noble familia y forzada, por su parte, a prostituirse en la isla de Sado. Mizoguchi nos presenta sin ambages un mundo brutal donde el refinamiento cultural de las elites coexiste con la opresión de las clases populares, privadas de libertad y sometidas a toda clase de violencias en el interior de dominios feudales tolerados por la autoridad imperial. 
Leer más

Maldito Mayo del 68
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

El Mayo del 68 constituyó una verdadera revolución. Dejó una huella perdurable en la política, la moral y el arte. No aportó nada esencial. Más bien destruyó muchas cosas. En una época de bienestar y libertades, planteó la liquidación de la democracia burguesa, apuntando como alternativa la China de Mao. El Libro Rojo del Gran Timonel se convirtió en la biblia de los estudiantes amotinados. «Seamos realistas –se chillaba en las manifestaciones–. Pidamos lo imposible». Lo imposible, lo utópico, consistía en instaurar una «dictadura democrática» que acabara con el imperialismo y sus lacayos. No era una cuestión que debiera dirimirse en las urnas, con debates, programas y elecciones, sino en las calles y en las plazas, con barricadas y adoquines: «No vamos a reivindicar nada, no vamos a pedir nada. Tomaremos, ocuparemos».
Leer más

Nunca cabalgaron juntos
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Hace unas semanas, la alarma digital contra la desinformación masiva fue activada –aun con cierta desgana– a cuenta de un vídeo difundido  por el flamante The Washington Post de Jeff Bezos: en él aparecía un estudiante católico comportándose de manera altanera ante un nativo americano de edad provecta en el marco de un enfrentamiento intergrupal a los pies del Monumento a Lincoln. No es de extrañar que, en una sociedad obsesionada con la polarización y el racismo –como muestra el fenomenal éxito en taquilla de Us, fallido filme de Jordan Peterson–, unas imágenes semejantes produjeran el revuelo habitual.
Leer más

Corto Maltés, el nuevo Prometeo
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Después de La balada del Mar Salado, Corto Maltés ya no es un simple aventurero, sino un nuevo Prometeo. No quiere depender de Dios ni del destino. Tampoco desea soportar la tiranía de los hombres. Quiere ser ilimitadamente libre, no vivir bajo ningún yugo, trazar el rumbo de su existencia sin ninguna traba o temor. Mientras descansa en el único mirador de una mansión de Java, con la espalda apoyada en un sofá de mimbre, las piernas extendidas, su eterna gorra blanca de marinero calada hasta las cejas y un cigarrillo entre los labios, se observa a sí mismo. No es un impostor, ni un megalómano, pero está claro que se gusta a sí mismo. Si no fuera así, no podría fantasear con la libertad absoluta. Un hombre que se odia o se desprecia vive sojuzgado. Es un esclavo y ni siquiera lo sospecha. No es su caso. Mitad hedonista, mitad estoico, goza de una razonable paz interior.
Leer más

De tortazo en tartazo
Rafael Núñez Florencio - MORIRSE DE RISA

En La risa caníbal, Andrés Barba abre su reflexión sobre el humor con una frase impactante: “Cada vez que un hombre abre la boca para reír está devorando a otro hombre”. Es decir, el humor es agresivo o no es humor. Ya señalé en su momento el porqué de mi desacuerdo con esa concepción tan unilateral del humor, incluso desde el reconocimiento de dos cosas: que a mí particularmente me resulta mucho más atractivo el humor incisivo, incluso cruel, y que es indudable que el humor de nuestro tiempo es, en su inmensa mayoría, un humor sarcástico y corrosivo, humor en tiempos de cólera. Pero el hecho de que yo prefiera el humor satírico o que el humor de hoy sea vitriólico no me autoriza a hacer una afirmación tan dogmática y excluyente como que ese es el único tipo de humor posible. 
Leer más

Sobre la verdad judicial (y III)
Manuel Arias Maldonado - TORRE DE MARFIL

Venimos hablando aquí sobre la verdad judicial y, en especial, sobre el proceso que conduce a su fijación. Nos hemos servido para ello del caso Oggioni desenterrado por Leonardo Sciascia en 1912+1, vista penal en la que un jurado hubo de decidir acerca de la culpabilidad (premeditada) o la inocencia (legítima defensa) de la condesa del mismo nombre, que disparó al soldado con quien mantenía una relación adúltera, un suceso que tiene lugar en vísperas de la Gran Guerra y pocos años antes de la llegada al poder de Mussolini.
Leer más

Conceptos (I)
Rodrigo de Vivero - DE UN EXTREMO A OTRO

Hay conceptos fundamentales que definen a una sociedad, pilares de su manera de entender el mundo, y uno va descubriéndolos a medida que conoce una determinada. Posiblemente nos cueste más discernir cuáles son los propios, los de la nuestra. ¿Qué conceptos definirán la sociedad española? Durante algunos siglos honor, valentía, heroísmo, pero ahora estamos lejos de eso y no sabría yo decir qué los ha sustituido. En Japón, wabi y sabi son los primeros con que uno se encuentra. Se refieren a aspectos más bien tradicionales, aunque no sé yo si siguen igualmente vigentes en la vida actual. Wabi, la sencillez rústica, la falta de pretensiones artificiales, la elegancia de lo simple y cercano a elementos básicos; sabi, la belleza que surge con el desgaste del tiempo, la pátina que adquieren las cosas con el uso.
Leer más

Julián Marías: La perspectiva cristiana
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

En 1933, Julián Marías visitó Jerusalén. En esas fechas, ya tenía muy clara su vocación filosófica y sabía que no podía ser desligada de la inquietud teológica. Dos años después publicó su primer ensayo filosófico, «San Anselmo y el insensato», en el que afrontaba el reto de justificar racionalmente la fe. Católico practicante hasta el último de sus días, sus reflexiones sobre la experiencia religiosa nunca perdieron de vista dos frases que condensan el quehacer teológico de San Anselmo: Fides quaerens intellectum y Credo ut intelligam. Julián Marías no experimentó crisis de fe. Siempre se mantuvo fiel a la Iglesia católica. Apoyó con entusiasmo el espíritu renovador del Concilio Vaticano II y trabajó con el máximo rigor en el Consejo Internacional Pontificio para la Cultura, creado por Juan Pablo II. A finales de los años noventa, el Colegio Libre de Eméritos  le encargó un curso sobre el cristianismo, lo cual le permitió recapitular y pulir sus indagaciones sobre el tema.
Leer más

Apúntate al boletín de Revista de Libros
ENSAYOS ANTERIORES
RESEÑAS
 
  Apúntate a RdL
 
  Archivo RdL
 
Apoyan a RDL

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso.
Más información ACEPTAR