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LITERATURA ESPAÑOLA
El «azar» de la fatalidad
Francisco Solano
ESCRITOR Y CRÍTICO LITERARIO
nº 147 · marzo 2009
Guillermo Martínez
LA MUERTE LENTA DE LUCIANA B.
Destino, Barcelona - 230 pp. 19,50 €

Cuando un relato de investigación se aviene a declarar su pertenencia al género con personajes que son escritores –mentes adictas a la ficción–, la materia narrativa está en constante transformación. La visión de cada escritor depende del lugar que ocupa en el campo de operaciones en que se desarrolla el argumento. En La muerte lenta de Luciana B., la mujer del título pide ayuda a un escritor –al que apenas conoce, con el que trabajó durante un mes de secretaria, diez años atrás– aterrorizada porque Kloster, autor de reconocido prestigio, está asesinando a las personas más queridas de su entorno y planea matarla. La explicación es tan plausible que su oyente no puede rebatirla. Sin embargo, al hablar con Kloster, éste le ofrece una visión de los hechos donde el «azar» actúa de fundamento de la fatalidad. ¿Quién dice la verdad? Si la respuesta estuviera contenida en esa interrogación, la novela sería una pieza más del género en busca del criminal. Pero aquí no se desvela ninguna incógnita, sino que se señala a la ficción como causa de desgracia y aniquilación. Para Kloster, «el azar es una forma superior de administrar castigos». Escribir sobre asesinatos imaginarios puede provocar muertes reales; la ficción, por tanto, es igual de mortífera que el azar. Esta explicación, que el lector no puede aceptar racionalmente, se apoya en la afirmación de Henry James según la cual «la ficción compite con la vida», a la que Kloster añadirá que, «si la ficción crea vida, también puede crear muerte». Este planteamiento, que Guillermo Martínez introduce sirviéndose de la lógica matemática, paradójicamente remite más a la literatura fantástica que al género criminal, e igualmente descarta la intriga, pues ya sabemos que el asesino es una instancia ominosa. El ocioso juego intelectual exige al lector que acredite la misma fría inteligencia.


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