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LITERATURA ESPAÑOLA
Icebergs
Ricardo Bada
ESCRITOR Y CRÍTICO LITERARIO
nº 146 · febrero 2009
Espido Freire
EL TRABAJO OS HARÁ LIBRES
Páginas de Espuma, Madrid - 124 pp. 14 €

No sé si porque me desteté precozmente como lector adulto con Somerset Maugham, o por mi incapacidad congénita de escribir una novela, lo cierto es que soy un fanático del cuento; tanto, que las nada más que 123 páginas de este libro de Espido Freire me saben a poco.
Dieciséis obras en once años (cuatro libros de cuentos, siete novelas y cinco volúmenes de ensayos) lleva publicadas la joven bilbaína desde que dio a la imprenta Irlanda, en 1998. Pero sin desmerecer el resto, mi elección se decanta, sin duda, por sus cuentos. Y este último libro, cuyo título nos dice sutilmente que todos estamos presos en algún sitio, confirma mi predilección.
Son cuentos icebergs, pero no según la teoría de Hemingway, la de que el relato nada más debe mostrar la novena parte de su magnitud, lo que tengo por artimaña del viejo barbudo para encubrir que sus historias eran justo eso: tan solo novenas partes de lo que hubieran podido ser. No, los cuentos de Freire son icebergs en el sentido de que obligan al lector a completarlos con su lectura, que serán tantas como lectores ellos tengan, y yo les deseo muchos.
No adoptan un formato fijo, los hay hasta de sólo tres páginas, pero entre los que más me gustaron, están el más largo, «La venta de las novillas», que le habría provocado –creo yo– un arrebato de entusiasmo a cuentista tan bueno y crítico tan fino como Clarín, y «La imitadora de voces», uno de siete páginas preciosas que comienzan, entre otras, con las palabras iniciales de Orgullo y prejuicio, para terminar (aunque Freire no lo haya hecho de modo intencionado) con una profesión de fe que es cita trampantojo de otra obra maestra de Jane Austen: Emma.
Enhorabuena, pues, a la autora y a la editorial, empeñada ésta en empresa tan noble como es publicar una colección dedicada en exclusiva –al menos por ahora– al género más difícil y el más ninguneado.


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