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LITERATURA ESPAÑOLA
INSTRUCCIONES PARA SALVAR EL MUNDO
Jaime Royo-Villanova
nº 139-140 · julio-agosto 2008
Rosa Montero
INSTRUCCIONES PARA SALVAR EL MUNDO
Alfaguara, Madrid - 312 pp. 19,50 €

Un tema recurrente en la obra de Rosa Montero es la incapacidad de llegar al otro, la soledad desde la cual vivimos alumbrados por fugaces momentos de ilusión y honrosas excepciones. Una de estas excepciones es Matías, protagonista de Instrucciones para salvar el mundo. Matías es un taxista de corazón de oro que no acepta el fallecimiento de su mujer. La bondad atormentada de Matías se contrapone a Daniel, un médico pusilánime cuya agonía existencial le mantiene esclavo de una relación enfermiza. Sus vidas confluyen en Fatma, prostituta con truculenta historia a sus espaldas. Sirviéndose de estos mimbres, la novela crea una atmósfera sentimental lúgubre, de corazones en precario, por donde pasea la terca soledad de la Muerte. La agudeza psicológica de Rosa Montero encuentra un buen motivo en el retrato de personajes; no sólo los vemos, entendemos su destino.Además, pronto surge una intriga: los crímenes de un psicópata. Hasta aquí, el ambiente opresivo, el tipo social y los juegos de azar que van hilándose, nos hace pensar en un thriller. Todos pueden ser el asesino, ¿pero quién y por qué? Esta primera parte es lo mejor; sólo saca de contexto la licencia de la voz narrativa para despejar el futuro de los fulanos que transitan por los márgenes de la novela y para hablar directamente al lector, libertades que no encajan con el tono. Luego, todo sigue igual durante demasiadas páginas. El pesimismo es reiterativo y la indeterminación respecto a las cábalas planteadas con el criminal, que increíblemente (!) desaparece del argumento, te hace generar dudas respecto a la brújula que sigue la autora. Finiquitada «porque sí» la intriga, la trama se convierte en un delirio urbano (ancianas colgadas de los tobillos sobre la M-30, palizas, secuestros, persecuciones, burdeles, teorías científicas...) que avanza a fogonazos y de cuyo frenético caos va surgiendo, victorioso, el atribulado pero incólume corazón del buen Matías. Y así, el thriller muta en cuento de hadas: héroe en apuros libera a princesa y encuentra la salida del laberinto. Los personajes terminan pareciendo caricaturas de sí mismos; la novela sufre. Más aún cuando la autora ha ido deslizando con minucioso esmero, venga o no cuento de la historia y a menudo forzándola, una lista de temas (calentamiento climático, tercer mundo, alienación y vicio en la red virtual, derechos de los inmigrantes, lesbianismo, eutanasia) que, por su amontonamiento simplista, confieren a Instrucciones para salvar el mundo un nada literario perfil de Educación para la Ciudadanía.

 


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