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COMUNICACIÓN/PERIODISMO
BREVES. Leer a Peirce
Wenceslao Castañares
nº 3 · marzo 1997
GÉRARD DELEDALLE
Leer a Peirce hoy
Traducción de Sara F. Barrena
Editorial Gedisa, Barcelona, 1996. -

CHARLES S. PEIRCE
Un argumento olvidado en favor de la realidad de Dios
Introducción, traducción y notas de Sara F. Barrena
Cuadernos de Anuario Filosófico Nº 34. Universidad de Navarra, Pamplona, 1996 -

Para los que no sigan con especial dedicación las novedades que se producen en el campo de la filosofía, la lógica o la semiótica, puede resultar sorprendente el interés creciente que suscita el científico y filósofo pragmaticista –como a él le gustaba denominarse– Charles S. Peirce. Muerto en 1914, su contribución a diversos campos de la ciencia, la lógica y la filosofía sólo ha empezado a conocerse a partir de los años setenta, cuando el desarrollo de la semiótica y de las ciencias de la comunicación atrajo hacia su difícil obra la atención de numerosos especialistas. Entre los primeros y más distinguidos de ellos se encuentra G. Deledalle, profesor de Filosofía en la Universidad de Perpignan. Autor de numerosas obras sobre la filosofía americana, nos ofrece en ésta una colección de artículos sobre Peirce publicados entre 1954 y 1988. Aunque versan sobre temas variados, hay en ellos un objetivo común: acercar a Peirce al lector europeo poniéndolo en relación con autores tan distintos como Kierkegaard, Marx y Lenin, Husserl, Wittgenstein o Saussure. Incluye además un ensayo de Peirce traducido por Deledalle al francés –versión de la que ha salido la traducción española– poco conocido entre nosotros: «Un argumento olvidado a favor de la realidad de Dios». Hay que lamentar la existencia de numerosas erratas en la portada misma de la obra (Deladalle por Deledalle, Sandor por Sanders, 1859 por 1839, por citar sólo tres).

Casi al mismo tiempo aparece también otra traducción del mismo artículo de Peirce –esta vez realizado del original inglés– que debemos a Sara F. Barrena, una joven pero ya experta peirceana. Algunos lectores pueden verse sorprendidos no tanto por la propuesta misma del argumento, sino por las razones que esgrime Peirce para hacerlo creíble. Estas razones tienen que ver con el «instinto abductivo» o conjetural que se pone en juego en la ensoñación o «meditación libre» (musement) que es el necesario comienzo de toda investigación científica. En la explicación de tal argumento se hallan implicados algunos de los conceptos más básicos y originales del pragmatismo peirceano.


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