Muerte de un ciclista, o las cunetas del franquismo
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

La España de 1955 mantenía abiertas las heridas de la Guerra Civil, explotando la retórica de la victoria, que condenaba a los perdedores de la contienda a vivir entre el miedo, la humillación y la precariedad. Muerte de un ciclista, estrenada ese año, sorteó los obstáculos de la censura mediante un relato plagado de alusiones, elipsis y sobreentendidos, que no escondían tanto una alternativa ideológica como una visión trágica de las relaciones humanas, marcadas por el desigual reparto del poder, el atractivo sexual y la riqueza. Es indiscutible que la película era un alegato encubierto contra el régimen, pero un fuerte pesimismo existencial cuestionaba la posibilidad de una sociedad sin oprimidos, satisfechos y humillados. Juan Antonio Bardem trabajó estrechamente con Alfredo Fraile (fotografía), Luis Fernando de Igoa (guión) y Margaría de Ochoa (montaje) para alumbrar una película en la que se aprecia la influencia del neorrealismo y se anticipan algunos aspectos de la nouvelle vague.
Leer más

Un yanqui en Innisfree
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Cuando fantaseamos con el paraíso, solemos caracterizarlo como un espacio –casi siempre, un jardín y, en algunos casos, una isla− en el que los ríos corren bulliciosamente entre todos los matices del verde, celebrando el triunfo de la vida sobre la muerte. En The Quiet Man (Un hombre tranquilo, 1952), John Ford sitúa el paraíso en Innisfree, un pueblecito irlandés con un pequeño río de aguas verdes, un viejo puente de piedra, una alegre taberna con barriles repletos de cerveza negra y una iglesia antigua, con vitrales policromados y una torre puntiaguda. El río atraviesa la población –levantada sobre un istmo−, comunicado con dos lagos rodeados de llanuras verdes, con infinidad de muros de piedra semiderruidos, que dividen laderas, colinas y planicies en cuadrados y rectángulos. La naturaleza convive con una imprecisa geometría que recuerda a cada paso la acción del hombre. 
Leer más

Paul Celan, herido de realidad 
La visión de Fidel Martínez
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Paul Antschel nació en 1920 en Czernowitz (Bucovina), cuando la región pertenecía al imperio austrohúngaro. Judío de nacimiento, soportó el totalitarismo soviético, que deshizo la ensoñación socialista de su juventud, y el totalitarismo nazi, que diezmó a su familia. Se suicidó en París en 1970, agotado por una depresión que le hizo perder transitoriamente la razón. Cuando se arrojó al Sena desde un puente, huía de un creciente malestar interior, alimentado por dolorosas pérdidas (sus padres no lograron sobrevivir a la deportación al Lager) e irresolubles paradojas (escribía su poesía en alemán, la lengua de los verdugos). Fidel Martínez ha recreado una vida marcada por la crueldad del poder totalitario, cuyo fin último es destruir al individuo, convertirlo en masa y procesarlo como un objeto, invocando la necesidad de crear un «hombre nuevo», presunta llave de un paraíso que pondrá fin a las imperfecciones y turbulencias del devenir histórico.
Leer más

El humanismo desencantado de Primo Levi (y II)
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

El Evangelio de Juan atribuye a la Palabra la creación del mundo. Dios es el Verbo, el Logos, y separó la luz de las tinieblas, impidiendo que prevaleciera la oscuridad. En Auschwitz, impera la oscuridad porque no hay palabras para expresar la ofensa que representa «la destrucción del hombre». Su lógica es puramente negativa, pues despoja a los deportados de todo, reduciéndolos a la pura animalidad de la res confinada en un matadero, sin otra perspectiva que ser sacrificada: «En un instante –escribe Primo Levi−, con intuición casi profética, se nos ha revelado la realidad: hemos llegado al fondo. Más bajo no puede llegarse: una condición humana más miserable no existe, y no puede imaginarse. No tenemos nada nuestro». La forma de proceder de los verdugos no obedece sólo a la crueldad, sino al propósito de liquidar la identidad de los prisioneros, su ser íntimo y personal. 
Leer más

El humanismo desencantado de Primo Levi (I)
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

«¿Qué es el hombre?», se pregunta Immanuel Kant cuando el optimismo ilustrado aún llamea como una antorcha, proclamando la perfectibilidad indefinida de nuestra especie. «Un fin en sí mismo, nunca un medio», contesta el filósofo, homenajeando implícitamente al humanismo renacentista. Kant no es un ingenuo. Es imposible que no conociera los estragos de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que causó la muerte de casi cinco millones de europeos, reduciendo la población alemana a la mitad. Es probable que desconociera las cifras, pero los casi ochenta años transcurridos entre el final del conflicto y su nacimiento no habían borrado de la memoria colectiva el espanto de una guerra que se ensañó con la población civil. Sólo una quinta parte de las víctimas pertenecían a los ejércitos en litigio. ¿Puede aventurarse que esta catástrofe moral preludia el furor exterminador de los nazis y los escasos escrúpulos de los aliados para acabar con ellos, bombardeando salvajemente ciudades de escaso interés militar, como Dresde y Hamburgo?
Leer más

Mozart según Karl Böhm
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

¿Por qué nos apasionan algunos directores de orquesta y otros nos dejan indiferentes, particularmente cuando nuestra formación musical es escasa y sólo podemos justificar tibiamente nuestras preferencias? Mi madre me regaló mi primer vinilo de música clásica a los nueve o diez años. Quizá pensó que Mozart sería una buena forma de ayudarme a penetrar en el mundo de la música, mostrándome la dicha que puede reportar una experiencia de esta naturaleza. O, mejor dicho, una vivencia, pues la verdadera escucha no es un simple estar, sino un proceso activo, que se incorpora a nuestra biografía, dejando una huella duradera, un largo eco. Mi madre escogió la Sinfonías núm. 40 en Sol menor, K. 550, y núm. 41 en Do mayor, «Júpiter», interpretadas por la Orquesta Filarmónica de Berlín bajo la batuta de Karl Böhm. Era una grabación de 1970 del sello Deutsche Grammophon, con su característico encabezamiento amarillo. ¿Es posible definir la música? 
Leer más

El cardenal Cisneros, o el reformismo insuficiente
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

El cardenal Cisneros pudo agilizar la modernización de España, pero su impulso reformista desapareció con su muerte, sin dejar otro legado que la Universidad de Alcalá de Henares y la Biblia políglota. No sabemos casi nada de los años anteriores a su decisiva intervención en las cuestiones de Estado. Se desconoce el año de su nacimiento. Se especula que vino al mundo en 1436, pero no hay ningún documento que mencione su nombre hasta 1471, cuando el papa Pablo II le concede el arciprestazgo de Uceda. Viajó a Roma, pero se ignoran las fechas y lo que hizo durante su estancia. En 1484 ingresa en la orden franciscana. Aún se discute si la ceremonia se celebró en una modesta ermita –quizás en la del Castañar o en la de Salceda− o en el monasterio de San Juan de los Reyes de Toledo. En 1492, la reina Isabel lo nombró su confesor. En 1495 se convierte en arzobispo de Toledo y comienza su carrera política, que incluyó dos breves regencias. Dado que muere en 1517, su peripecia como líder político y religioso es relativamente breve y acontece en su vejez.
Leer más

Cortina rasgada: Hitchcock tras el Telón de Acero
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

La resistencia a la novedad es un síntoma de vejez. Me temo que estoy afectado por esa manía o carencia, quizá porque ya he superado los cincuenta y contemplo con creciente disgusto los cambios que se producen a mi alrededor, especialmente los que acontecen en las distintas ramas del arte. Esa actitud convive con una amplia benevolencia hacia las obras del pasado, sobre todo cuando están asociadas a mi niñez y adolescencia. Nunca me canso de volver a ver las películas de Alfred Hitchcock. Incluso las que se consideran menores me atraen y me fascinan, devolviéndome a los años setenta, cuando las descubrí en un pequeño televisor en blanco y negro. Si he de ser sincero, me asombro al comprobar cómo la timorata censura de la época nos ahorró algunas escenas francamente prescindibles, como el ridículo diálogo entre Cary Grant y la bellísima Eve Marie Saint en North by Northwest (Con la muerte en los talones, 1959) en el coche-cama del tren en que se conocen y enredan en una trama de espionaje.
Leer más

España sin proyecto
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Escribir sobre política sólo me ha causado disgustos y sinsabores. Hace tiempo que decidí no realizar nuevas incursiones en un territorio que suele mostrarse despiadado con quienes se aventuran a explorar sus aristas. Sin embargo, hace poco leí un artículo de Miguel de Unamuno que me dejó perplejo y pensativo: «Lo primero que un ciudadano necesita tener es civismo, y no puede haber patria, verdadera patria, donde los ciudadanos no se preocupan de los problemas políticos» («Los antipolicistas», 11 de septiembre de 1910). Nunca me ha gustado la palabra patria, pues suelo asociarla al nacionalismo histérico y excluyente. Sin embargo, la patria también puede entenderse como una comunidad orientada al bien común, una «unidad de convivencia», por emplear un término del injustamente olvidado Julián Marías.
Leer más

La solución final: todos somos hijos de Eichmann
Rafael Narbona - VIAJE A SIRACUSA

Cuando, a finales de los años ochenta, se procesó a Klaus Barbie, antiguo jefe de la Gestapo en Lyon, sus abogados (un congoleño, un argelino y un francés de madre vietnamita) organizaron su defensa, intentando anular la distinción entre «crímenes de guerra» y «crímenes contra la humanidad». Los primeros prescriben; los segundos, no. Todas las naciones han perpetrado crímenes durante las guerras en que participaron. ¿Por qué se ha establecido un nuevo concepto jurídico para juzgar los casos de genocidio? Nadie se ha planteado seriamente crear un tribunal internacional para juzgar a los aliados por el bombardeo de Dresde, Tokio o Berlín, pese a que murieron infinidad de civiles inocentes. ¿Significa esto que hay víctimas de primer y segundo orden? ¿Acaso la atención prestada al Holocausto no obedece a la condición de las víctimas? Si en vez de blancos y europeos hubieran sido negros y africanos, ¿seguiríamos hablando de los crímenes del nazismo?
Leer más

Apúntate al boletín de Revista de Libros
ENSAYOS ANTERIORES
RDL en papel 188
RESEÑAS
 
  Apúntate a RdL
 
  Archivo RdL
 
Patrocinadores RDL